HISTORIA DEL SANTUARIO
En un primer domingo de septiembre de 1465,
una niña de 13 años de nombre Maria, de la localidad de Garlasco, se encontraba
pastando sus animales. Hasta ese momento, parecía que era voluntad divina que esta niña fuese
sordomuda de por vida.
De repente, en
medio de su tarea,
el cielo se oscureció, anticipando un terrible
temporal.
Maria buscó reparo bajo un pequeño refugio, con un fresco de la Santisima
Virgen, pintado por Agostino da Pavia, en señal
de agradecimiento por sobrevivir
a la inundacion del río Ticino.
El río entonces pasaba a pocos metros de distancia de donde se encontraba
la niña, un lugar salpicado por espinos, en dialecto local llamados “busla”, palabra que volcada al
italiano deriva en el nombre
de “Bozzola”
He aqui que un globo
de luz aparece próximo al pequeño refugio. Era la bienaventurada
Virgen Maria, que le encomienda a la pequeña Maria una misión “Anda, Maria”
dile a los garlasquenses que deseo que en este
lugar se construya un
santuario, para proteger a toda
el area de la Lomellina. En
este lugar distribuiré infinitas gracias
y mis hijos gozarán de las bondades de mi misericordia. Maria regresó a Garlasco y los lugareños escucharon de boca de la niña, que ya no
era sordomuda, el mensaje de la Señora, creyendo de inmediato en la aparición.
A partir de ese momento la niña Maria fue llamada Maria Benedicta, debido al milagro que la Señora habia
obrado en ella. No hay datos precisos acerca del resto de la vida de Maria Benedicta.
Se cree que debido
a esta milagrosa
curación el párroco de Garlasco se retiró a
un monasterio de clausura ubicado
en el limite este-oeste de
Garlasco, entre Tromello y Alagna, en las proximidades del rio
Terdoppio.
La prodigiosa aparicion tendió el camino para la construcción del santuario actual.
Comenzó a construirse una pequeña iglesia, donde actualmente se ubica el presbiterio,
y en 1600 se procedió a la
primera ampliación.
En 1662 se construyó
la torre del campanario.
En 1720 se inicia la cupula octogonal.
En 1860 se prolongó la nave y se abrieron los brazos
laterales derecho e izquierdo, completando el
santuario en su capacidad interna, formando de esta manera
una magnifica estructura en forma de cruz griega en estilo dórico, y una cupula octogonal con linterna, iluminando la nave.
En 1890 se comenzó con
los trabajos de construcción de la fachada, de acuerdo al diseño del Cav. Marietti, que fuera posteriormente
abandonado y demolidos los trabajos por cuanto no satisfacían las expectativas. La reconstrucción fué llevada a cabo de acuerdo al diseño del Ing. Nava de Milano, y la fachada decorada con estatuas en ladrillo cocido (Provini di
Milano y Repellini de Cremona).
Sobre dos basas de granito
se colocaron dos estatuas
de cemento simbolizando la Fe
y la Esperanza (Rossi Speluzzi de Milano).
En el año 1927 fueron agregados a la fachada tres escudos
de mármol: el del obispo Mons. Giacinto Scapardini; el escudo de la Basilica de San Pedro
y el de la comuna de
Garlasco, según diseños del
señor Emilio
Tornagli de Milan.
En las primeras decadas
del siglo siguiente fue finalizada la decoración
interna, por parte de los artistas Emilio Tornaghi,
Giovanni Panzarasa, Galli e Mazzocchi y frescos de
Biagio Canevari y Giov. Battista Garberini. Debido a las constantes donaciones y los nuevos trabajos que demandaba el
embellecimiento del
Santuario, se procedió a la
pavimentación y al perfeccionamiento
de los trabajos realizados,
Frente al insigne templo, declarado Basilica Menor en 1927, se abre una gran plaza, con un surtidor de agua en su parte central. El 8 de septiembre de 1931, S.E.
Mons. Scarpardini, obispo de Vigevano, por concesión especial del Capitulo
Vaticano, condecoró la imagen de Nuestra Señora y del Niño Jesús, con una corona de oro, adornada
por ornamentos cincelados y
decorada con finos relieves de exquisita terminación.

En el año 1990,
Mons. Giovanni Locatelli, difunto obispo
de Vigevano, encomienda al actual Rector del Santuario
Basilica de Nuestra Señora
de Bozzola, Padre Gregorio Vitali, perteneciente a la Conregación de
la Sagrada Familia, de
Bergamo, fundada por Sor Paola Elisabetta Cerioli, la
encomiable tarea de liderar la completa restauracion
del templo.
Se comienzó con los techos y la estructura
externa, incluida el area lindera de la iglesia, para luego
continuar con los espacios internos y restauración de frescos, decoraciones y
presbiterio.
Se pasó luego, a la nave central, a las capillas laterales,
a la cúpula y luego al transepto.
El 25 de abril de 1991, en ocasión de
su visita pastoral, el obispo Mons. Giovanni Locatelli,
bendijo la estatua de Maria Benedicta, la vidente de la aparición, que completa el grupo detrás
del altar mayor.
Tanto la estatua de Nuestra Señora, como la de Maria Benedicta, niña a la cual se le apareció la Virgen Santisima en Bozzola, han sido realizadas en bronce, otorgándoles asi una imagen de conjunto.
Maria Benedicta, en realidad nos representa a todos nosotros, que escuchamos a
la Santisima Virgen
y que recibimos de Ella un precioso mensaje en nuestro camino de la fe.
Poco a poco el Santuario va recuperando su antiguo esplendor. Quien hace tiempo que
permanece alejado de
Bozzola podrá comprobar los gigantescos trabajos de restauracion realizados: bases realizadas en finisimo marmol, valiosos empotrados, dos nuevas pinturas en el presbiterio; la primera recuerda al Espíritu Santo que desciende sobre la Santísima Virgen y los Apóstoles, y de allí a los fieles de la Iglesia de hoy y los apóstoles de nuestro tiempo, el obispo Giovanni Locattelli y el papa Juan Pablo II; la segunda dedicada a la Bendita Virgen Maria, presenta a su hijo Jesus Miseriocordioso, los pedidos de gracia de los peregrinos.
En su fase de terminación está
la galeria donde se colocarán
dos grupos de estatuas de
madera del 700, entre ellas
tambien aquellas consideradas “Karagnon”, segun una expresión del dialecto local, o sea un grupo de personas llorantes en torno a la representación
del Cristo muerto.
En esa misma galeria se colocarán las numerosas placas
votivas, situadas anteriormente detras del altar mayor.
Gracias a la llegada al santurio del rector Padre
Gregorio Vitali, ha surgido también la formación de un grupo de jovenes “Apostoles y Siervos de Maria” que se dedican tanto a la animación con cantos y servicios litúrgicos de las Santas Misas
principales, como a trabajos de mantenimiento cotidiano del santuario.
Entre las S. Misas principales deseamos recordar la
verspertina dominical y la de los dias miercoles, seguida a partir de 1994 por la oracion de sanación y liberacion.
No solo contamos con el voluntariado de grupos de jovenes,
sino tambien con el de adultos amigos del santuario, quienes a la par de los
más jovenes están siempre a disposición para dar una mano, tanto en la atencion del bar del santuario, como
en la organizacion de las fiestas bozzolesas de septiembre, las de Pascua de Resurrección y el Lunes del
Angel (lunes despues de Pascuas). Basada
en la fuerte y hermosa experiencia del voluntariado ha surgido la Comunidad
Emmanuel, dedicada a la atención y recuperación de jovenes con problemas, y organizada juridicamente en una cooperativa
social para proporcionar fuentes de trabajo a a los jovenes acogidos, y una
organización de voluntariado ONLUS (Organización no lucrativa de utilidad
social) para brindar alimentos y alojamiento.
Este voluntariado del
Santuario se apoya eminentemente en la oración.
Es asi que cada dia de
la semana despues de la
Santa Misa de las 21.00, se reúne el “cenáculo” compuesto
por diferentes miembros del
voluntariado, con diversos objetivos pero rezando todos juntos para
proclamarle honor
y gloria a la obra inspirada por la Santisima Virgen Maria aqui en Lomellina, tierra no solo
de neblina, arrozales y mosquitos, sino tambien bendecida por gente deseosa de encontrarse con el Señor para servirle y adorarle.